El hombre gris.

El hombre gris de vida gris lleva una mirada gris entre el gris de sus grises ojos. Viste traje gris a conjunto con sus zapatos también grises y deambula por una calle gris de una ciudad grisácea bajo un cielo gris en medio de un día gris.
El hombre gris de vida gris encuentra una flor amarilla nacida en una grieta entre los grises adoquines de una acera gris. Mira la flor amarilla desde su memoria gris a través de su sentido gris de la vida y la percibe gris. La siente gris, la huele gris, a perfume gris, de un color gris intenso pero gris.
Y la arranca en un acto gris y ruin y sigue su camino gris con su andar gris de hombre gris de vida gris.
Pero, ya es tarde. Porque un reflejo amarillo brilla mínimamente en sus pupilas.

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