Cronograma variable de nuestro amor

Nos conoceremos un martes por la tarde en aquel Club Literario que solías frecuentar.
Yo te habré leído un texto y nos abrazaremos sin sentido como si nos amaramos desde siempre al cabo de apenas diez minutos de habernos conocido. Luego, nos despediremos como si nada y no volveremos a entablar conversación hasta semanas más tarde cuando habremos estado a punto de empezar una orgía que jamás empezará (de momento).
Al día siguiente, veinticuatro horas después de haberme prometido veinticuatro horas antes de hacer el amor al cabo de veinticuatro horas, volveremos a vernos en el mismo sitio y ni siquiera nos saludaremos haciendo ver que no nos conocemos.
Pero cinco cervezas después haremos ver que no hemos hecho ver que no nos conocemos y nos saludaremos como si nos conociéramos de toda la vida.
Concederemos entonces una tregua al tiempo instaurándonos como servicio cronológico universal atrasando nuestro sendos relojes para sincronizarnos una hora antes. así, en esta hora recobrada nos pondremos al día de nuestros nombres, sueños y ocupaciones para poder olvidarlos varias horas después diversas cervezas mediante.
Sin embargo, haremos planes de futuro para designarnos como amigos en el futuro del futuro después de habernos odiado en un pasado intermedio respecto de ese futuro y este presente.
Antes, o sea, en unas horas nos habremos acostado juntos hasta vulnerar tantos recovecos de nuestros sendos cuerpos que, de repente, tenga sentido que tan solo conocernos nos profesáramos tanto amor artificial.
Después, dormiremos juntos hasta tener ese sueño que ya hemos olvidado en que yo y tu nos conocíamos un martes por la noche.
Al despertar, aunque no recordemos el sueño, tú no lo recuerdas en absoluto y yo, en realidad, no lo he soñado aun, sabremos lo suficiente, sin embargo, como para intuir que lo hemos olvidado.
Y sería así, como al cabo de unos días tú empezarás a escribir un cuento sobre como dentro de un tiempo vamos a olvidar la gran mayoría de situaciones intermedias de nuestra convivencia excepto aquellas que describiste en dicha historia.
Y entre estas se cuenta como yo escribo estas palabras que son el texto que te leí nada más conocerte en ese Club Literario que algún día frecuentarás.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s